miércoles, 21 de noviembre de 2012

sms

¿me traes marmite?

Equilibrismos

Ella no le había mandado un mensaje nunca. Bueno, miento: una vez; pero hay respuestas que cierran caminos para siempre. Por eso mismo, porque en su memoria no estaba, no dudo en hacerlo. Si no lo había hecho nunca, si no se había equivocado antes, ¿qué le impedía hacerlo? Bendita mala memoria, bendita inconsciencia que te permite eternamente errar y eternamente empezar de nuevo.
El mensaje decía:
Dime algo que me anime.
Ella era muy de mensajes así, de soltar perlitas sin previo aviso, perlitas nada inocentes: las respuestas le daban la clave de si él era como ella lo leía.
El le contestó:
Tú puedes sola.

Y ella lo tuvo claro. Lo tuvo claro un rato largo después, cuando pudo desperezarse de la tristeza y la pesadez que la invadieron al principio y pudo interpretarlo:
El era como ella lo había leído pero se estaba despidiendo. Otra vez.

lunes, 19 de noviembre de 2012

miércoles, 14 de noviembre de 2012

martes, 13 de noviembre de 2012

Verbo

Ya lo sabía. Sabía que las emociones, los sentimientos no están hechos de palabras; no están estructurados con sujeto-verbo-predicado. Es más, cuando intentas hacer el cambio, cuando intentas contar lo que sientes, !date¡, va a ser que no, no es eso exactamente. Y así, desde la primera formulación que planteas hasta la que mínimamente tiene garantías de veracidad han pasado varias correcciones.
Por más difícil que sea, no deja de ser atractivo el juego. Atrayente y necesario también. Como en un puzzle en el que tú diseñas las piezas, tienes que encontrar la palabra exacta que define lo que sientes. Y en ese juego de palabras que llegan a tu mente y que vas descartando por imprecisas vas conformando una nueva emoción que no sabías siquiera que existías. Haz la prueba: intenta buscar las palabras exactas de eso que sientes y que aún no has compartido con nadie. Cuando lo hayas hecho, mira ahora lo que tienes. ¿Era lo mismo que pensabas?
Puede dar hasta miedo.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Puente

Cuando entré con la compra vi la hoja de cuadrícula arrancada de un cuaderno de colegio y partida en dos que tan burdamente anunciaba el fallecimiento de un vecino. Era Antonio, del 6ºF. El entierro se celebrará hoy a las 4 en el cementerio de San José. Entonces pensé que se habría muerto anoche, dos pisos encima de mi. Y yo no había sentido nada. Imágenes familiares almacenadas en mi memoria de mujeres enlutadas y llorosas, postradas en la cama llenaron mi mente. Como si la gente todavía muriera en sus camas, o como si naciéramos en nuestras casas.
Pensé que si tú no estuvieras durmiendo plácidamente en mi cama, si yo no tuviera que cocer tantas espinacas como he comprado, me iría al cementerio. A mirar gente que llora. Son los Santos y está lloviendo.

Jueves, 1 de noviembre
Martha Wainwright cuenta mientras canta sobre el ciclo de la vida en su Come home to Mama: Proserpina raptada por Hades, rey de los infiernos, la libera a cambio de que vuelva por seis meses al año al inframundo. Entonces las flores se secan y reina el frío. Cuando vuelve con su madre, las flores se llenan de colores. El rito de la vida y la muerte en la sucesión de las estaciones. Martha, que canta Proserpina, la última canción escrita por su madre, no pudo acompañarla en sus últimas horas porque su propia hija estaba naciendo.
La vida que se te va y a la que te agarras.

Viernes, 2 de noviembre
Alison Bechdel acaba de publicar ¿Eres mi madre? para sacarse los demonios de su relación materno-filial. Yo antes de comprármelo, que lo voy a hacer, me voy a releer Fun Home, sobre su padre. Y yo, por todos ellos, miro para otro lado; y si hace falta, pido perdón.

Sábado, 3 de noviembre
Tengo una de tantas conversaciones con mi sobrino que nadie puede igualar:
-...
-...es que ahora ya lo puedes entender
-sí, es que ya voy a tener 7 años
-ya eres muy grandes. te dije que no crecieras
-pero es que no lo puedo evitar
-mira, ahora eres un niño entre mediano y grande y luego vas a ser un adolescente
-sí, como la tata Amelia
-y luego un joven como el primo Muma
-no, como la prima Virginia que tiene 21 años
-sí,
-y luego un adulto
(no nombramos ninguno de tantos como hay)
-y luego....
-luego un anciano, un viejito
-sí, eso un anciano, y luego me voy al cielo
(___)
-sí, es el ciclo de la vida, (te digo, y me ponga nerviosa y cambio de tema rápido. Ya está dicho,quiero que lo sepas, que lo normalices, aunque sé que no podrás)

Jueves, 1 de noviembre
Martha Wainwright cuenta mientras habla sobre el ciclo de la vida en su Come home to Mama: Proserpina raptada por Hades, rey del inframundo y los infiernos, la libera a cambio de que vuelva por seis m

viernes, 19 de octubre de 2012

Amor bajo el espino blanco

Exquisitez, delicadeza, sencillez, lirismo y épica: erotismo puro viendo el movimiento de la sábana. Cruzo las piernas. Es amor.

Se termina y con los títulos de crédito encienden las luces. Tienen prisa. El 100% de la sala, que somos 6, nos quedamos clavados en la silla hasta el final y después. Hay que recuperar el ritmo de la respiración.

Ah, me olvidé hablar de la revolución.

viernes, 12 de octubre de 2012

Eso le dijo. ¿Lo oyó?

Seguiré bailando hasta que se acabe el amor que no has empezado.
2 1 2   1 1 1   2 1 1   2...
quédate en el 2
no hay precipicio debajo

martes, 9 de octubre de 2012

La importancia de los nombres

Paula y Juan habían pasado el fin de semana juntos, lo que sus padres habían aprovechado para llevarlos a que eligieran el regalo de cumple de Paula: peces para su pecera. Entre los dos niños eligieron los peces y les pusieron nombre. Entre los dos eligieron los peces. Entre los dos les pusieron nombre.
Cuando el fin de semana se iba a terminar y Juan tenía que volver a su casa, en un pueblo muy lejano, le dijo a su prima:
- Prima, ahora los peces son de los dos
A lo que ella respondió enfadada:
-No, son míos. Solo míos.
La pelea se prolongaba sin vislumbrarse ningún final, hasta que Paula sentenció:
-Son míos. Y cuando te vayas, les voy a poner otros nombres.

Yo al principio solo pensaba pero qué mala mi niña;  pero qué mala cuando mala significa buena y graciosa y lista. Y se me colgaba una sonrisa de satisfacción. Luego de pronto me asusté. Me asusté al pensar en cómo una niña de 5 años, con toda la candidez e inocencia que una niña de 5 años en el siglo XXI puede tener,  resuelve un conflicto de esa manera. De esa manera tan trascendental y filosófica: cambio el nombre y las cosas ya no son lo que eran. Te excluyo del mundo del que formabas parte, porque les pusimos los nombre juntos, simplemente con cambiárselo. 
Así quiero hacer yo: definir las cosas por el nombre y no por su esencia. Anular la esencia misma de las cosas y por ende, su efecto. Así de sencillo. Ya nada será lo que es, si no lo que yo diga que sea. Jugar a la vida como se juega con los libros con pegatinas.

No son más de las 3 de la tarde, no he bebido nada y se me está yendo la pinza. Me vuelvo a mi mecedora. 

viernes, 5 de octubre de 2012

Náuseas

los fantasmas otra vez, todos los fantamas, una jauría de fantasmas
si siguen pataleando así en mi garganta, voy a vomitar.
lo haré encima de ti, te los devolveré a ti que te pertenecen.
no mires para otro lado, te estoy hablando a ti.
ahora, pon la cara, toma.

Entre vomitar y llorar
tú, ¿con qué te quedarías?

miércoles, 3 de octubre de 2012

7-30am-9:39am

A los fantasmas que me visitan algunas mañanas los convoco yo.
El problema es que luego no sé cómo deshacerme de ellos
ni qué parte son verdad y qué parte mi regusto por lamerme las heridas.
¿cómo se llega a esa serenidad madura que me libre de mi misma?
Se agradecen pistas.

lunes, 1 de octubre de 2012

A-7

Hay carreteras en las que no leo, ni oigo música. Hay carreteras que llenan el paisaje y el tiempo. Y mis ojos y mi mente y mi cuerpo. Que pueden llenar libros que luego van a vivir en nosotros.
Cada vez que atravieso la A-7 dirección San José, pienso en la Trilogía Nocilla.
Cuando salgo de ella siempre escucho la misma canción:

Y pienso que tengo que avisar desde ya: Si alguna vez estás conmigo y suena, ni me mires, ni me toques, ni me hables. No estás, no existes, no importas. Soy yo.

Por la gracia del nene

Que vayas a Cabo de Gata por la A92 y te pares en el Cruce Dólar, justo enfrente de un campo de molinos de viento que dan sombra a almendros y olivos por igual, en un paraje que estremece y sobrecoge, y allí prescindas del bar de carretera pequeño y anodino y te acerques a la tienda-horno de panadería de al lado donde parece que el céntimo es la moneda en uso y el euro un simplificador de grandes compras.
Te percatas de que hay tortas de manteca y se te van los ojos:
-uy si también hay de chicharrones. Me la llevaba pero con lo que engorda...
- qué va, si ya los han sacado light...
Sueltas la carcajadas que se merece y te las compras, seguro.





jueves, 27 de septiembre de 2012

Guided visit

Conozco a un hombre que hace que diga muchas tonterías de seguido. El mucho tiempo ya que lo conozco y trato con él no ha minado un ápice mi torpeza. Él creo que no es consciente o, misericordioso, me las perdona todas.
Os lo voy a presentar:
Es un hombre que cuando te mira, tú lo sientes como si él entero estuviera zambulléndose en tus ojos. Así de quieto te mira. Tú turbada ante tal intensidad y quietud piensas uy este tío me quiere (por lo menos). Luego ya te das cuenta que él es así y te quieres morir pensando cómo mirará a la persona que de verdad ama (que no soy yo). Acompaña esa mirada con una sonrisa y un silencio largos colgados de su cara. No ha habido ni habrá posesión de un cuerpo ajeno más feliz. Si no fuera porque aguartar una mirada y un silencio es harto complicado, sería un estado de éxtasis similar al de la ascensión de la virgen a los cielos. Yo para el segundo dos yo ha dicho la primera sandez. Y dicha la primera, dichas todas.
No será difícil entender que el primer día que lo conocí me enamoré de él. Pero como de alguien inalcanzable y que tampoco quieres alcanzar. Fue viéndolo trabajar. Y trabaja como él es. Habla despacio y dice cosas que tocan el alma. Habla como quien camina levitando.
Y ahí sigo. Ahora más suave, más tranquilo, ya platónico, casi más admiración y perplejidad ante la existencia de seres así. Ya somos amigos o algo así. Porque ser amiga de un ser semejante es la pera limonera. Sus abrazos cuando nos despedimos son como sus miradas, largos e intensos, y si no le parece suficiente, te vuelve a coger y te sigue abrazando, como quien retoma la conversación porque se le olvidó decir algo.

Cualquier día la lío parda.

lunes, 3 de septiembre de 2012

As if

Lo estaba esperando. La crítica se devana entre si su segundo disco tenía que haber roto con ese intimismo  de unos chicos de los que se dice que solo Jamie, el teclista, tiene vida social. Pero no lo han hecho, a excepción de la canción Step away, que invita suavemente a bailar y proyecta lo que pueden llegar a hacer.
Al final, no pesa lo que se vive sino lo que somos capaces de interiorizar de lo que vivimos, por poco o mucho que sea.

viernes, 31 de agosto de 2012

martes, 28 de agosto de 2012

Hacer el paseíllo

Yo no me voy a casar. Tampoco quiero. Podría alegar muchos motivos, pero me vais a disculpar. Normalmente lo he simplificado gráficamente como que sería literalmente incapaz de hacer el paseíllo, el que va desde que entras en la iglesia (o sales de tu casa, que en los pueblos tiene más guasa la cosa) hasta que te frena el futurible, su madre que hace de madrina y el cura que está en medio y en lo alto. Me MUERO DE LA VERGÜENZA,  sin exagerar nada de nada. Toda la gente mirando y tú ahí en medio, caminando segura, sonriente, como si fueras guapa y feliz y segura y...terrible.
Además, yo tengo satanizado el concepto "hacer el paseíllo", es ineludiblemente un mal presagio, un pájaro de mal agüero. Si no, dime tú los ejemplos de hacer el paseíllo que conoces:
1.- el paseíllo que hacen los toreros antes de clavársela al toro. Happy ending, eh?
2.- el paseíllo que se hace a las taitantas de la noche encachonado por la espalda y hasta luego lucas o de camino a la silla eléctrica o la soga esa. ¿Es que tú no has visto Bailar en la oscuridad?. So...happy ending too.
Pero a ver, que yo no digo que tú no lo hagas, que yo voy a todas las bodas que me invitan. Lo que digo, es que yo no me voy a casar. Pero eso es porque yo soy yo. Si yo no fuera yo, sino que fuera otra...esa otra seguro que se quiere casar...Entonces, ya transmutada en la otra, he tenido una idea brillante para aliviar lo del paseíllo:
A la que entro por la iglesia (sobreentiéndase también juzgado, pero con pasillo largo para que de tiempo) se oye por megafonía esta canción y yo que arranco a bailar:

¿No me digas que no es una risa? Yo bailando sin remisión, pero no sola, no. A ver, ¿qué amigos bailongos tengo yo? Pedro. Joer, Pedro, qué suerte tienes. Y Eugenio, que es bailarín profesional y se casa el año que viene y yo soy la madrina (ARGHHHHHHHHHHHHH¡¡¡¡ eso es que estoy contenta, tanto que cada vez que lo pienso me puntos suspensivos de gusto (no puedo decirlo porque ya sabéis que me he propuesto ser elegante), pero ellos Eugenio y Manuel se van a poner el Orfeo Negro, porque ellos son más finos. Pero yo soy más Belle and Sebastian, pero mucho. Soy una niña Belle and Sebastian total, de esas que ellos pintan en sus camisetas del merchandising y que yo me compré una. Tanto que cuando me la pongo me parezco a esas muñecas rusas con forma de botella que abres una y hay otra; que se llaman matruskas o así. Tú sabes...
Pues eso, que va a ser una risa total, nosotros bailando, la gente tocando las palmas y moviendo el culito en sus bancas, el futurible, con cara de tripas corazón pero muerto de la vergüenza, pensando si lo sé no me casó y yo contestándole, si ya te lo dije...una risa.

Bueno, como al final yo soy yo y no me voy a casar, dejo aquí mi buena idea libre de impuestos y derechos de autor para quien la quiera usar.
Invitadme a la boda, ¿eh?.


lunes, 27 de agosto de 2012

domingo, 26 de agosto de 2012

Belfast

El Jardín Botánico en el campus universitario y de camino al Museo del Ulster
 
Queen's University
 
 
 
 


El Ayuntamiento
                                                   
Aquí nos envío Aoife, una vieja amiga con la que me reencontré después de porrón de años, cuando ella era una Erasmus en Granada y mi primer intercambio. El pub es bonito y muy interesante: situado a la vuelta de una esquina en el centro y plaf, te has salido del desquicio y ruido del centro. Todo en los dos idiomas de nuevo. 
 

Cuando conseguí la traducción del camarero aprendí cómo se sirve una Guinnes y que en Irlanda del Norte también sirven Smithwick's, después de que en Bushmill a Trevor le contestaran en un pub: "We don't like this beer up here, man"...
Esta Guinnes, a diferencia de otras que tenías que tragar con cuchillo y tenedor, era suave... Pero yo con mi Smithwick's...mejor.
Pedimos Irish stew y la simpática de la camarera nos trajo un plato más porque opinaba que no estaban suficientemente llenos los nuestros...¡me la como!

Hotel Europa tristemente famoso por ser el más bombardeado de toda Europa.

pues eso

A Belfast llegué cansada de historia. Derry quedaba cerca y Belfast era el último día, no quería complicarme con el pasado. Nos planteamos lo de coger un taxi negro (se dice que son taxis llegados de Inglaterra ante la negativa de los locales de pasar por las zonas del conflicto) para que nos diera el paseo de turno por los murales con la consiguiente explicación del taxista por 25 libras. Pero lo descartamos.Ver a Aoife, ponernos al día y lo que ella me contó fue suficiente. El centro y poco más. Ni Titanic, ni ná. Casi me voy de tiendas.

Dark Hedges

Estos árboles fueron plantados por la familia Stuart para impresionar a los visitantes que se acercaran a su mansión georgiana Gracehill House. Siglo XVIII. Bregagh Road, Ballymoney. Pocos kilometros apartado de la carretera costera. Un remanso de paz necesario después del día en Derry.